La mejor película de Batman (y de superhéroes en general) de la historia.

Ayer, cuando salí de la sala, salí con la sensación de que había presenciado algo bueno, algo muy bueno. Salí con la sensación de que no me habían estafado los X € que vale la entrada como me ocurre en otras tantas ocasiones, y de hecho, tampoco me habría quejado si la entrada hubiera costado el doble.

Dentro de la sala, al finalizar cada uno de los múltiples clímax que alcanza la película (casi diría que uno por secuencia, incluso uno por escena) me sorprendía a mí mismo encontrándome con la boca abierta.

Es una película que dura dos horas y media, y que a uno no le importaría que durase dos horas y media más. Con una película así, deberían prohibir a cualquier otro, incluso a Sam Raimi a pesar de sus éxitos con Spiderman, que volvieran a realizar una película de superhéroes. Pues "El caballero oscuro" no es una película de superhéroes, va mucho más allá de las películas de acción y los thrillers, dejando los típicos giros argumentales habitualmente tramposos y sacados de la manga a la altura del betún, donde Nolan cuida cada detalle, hasta los más insignificantes, y puede que solamente viendo una y otra vez la película, lleguemos a atisbar lo increíblemente bien construido que está su guión. Nolan se convierte en un prestidigitador maravillándonos y sorprendiéndonos una y otra vez tanto que ni siquiera el giro que todo el mundo en la sala da por sentado que antes o después se producirá, jamás llega a producirse. Nolan ya no es un director, Nolan ya es un mago.